La Quebrantahuesos es una marcha
cicloturista que se celebra en Sabiñánigo (Huesca) y cuyo espectacular
recorrido transcurre por tierras oscenses y francesas. Es una macha de 207
duros kilómetros que incluye 4 puertos de montaña. Actualmente es la marcha
ciclista española más conocida y en la última edición participaron unos 10.000
ciclistas. En definitiva, con sus pros y sus contras, una super-marcha.
Desde hace años es una marcha en
la que cuesta inscribirse porque mucha gente quiere hacerla. Con las
inscripciones por Internet los servidores se colgaban del alud de solicitudes
que recibían. A partir del caos de no recuerdo qué año la organización decidió,
con gran acierto desde mi punto de vista, abrir un período de preinscripción
previa y si al finalizar el mismo el número de preinscritos sobrepasaba el
límite fijado se hacía un sorteo para decidir quién iba. Si por la razón que
fuera luego no podías acudir pues llamaban al siguiente de la lista y así se
actuaba hasta completar el número límite. Es un sistema que ha funcionado bien.
Te puede tocar o no, pero es “justo” ya que es por sorteo.
Este año la Peña Ciclista
Edelweiss, organizador de la Quebrantahuesos, ha llegado a un acuerdo con la
empresa Octagon Esedos para organizar conjuntamente la prueba. Según el último
mail que he recibido de la nueva organización se van a realizar cambios “orientados a hacer de la prueba una cita aún
más internacional y exitosa si cabe de lo que ya era.”
Bueno, pues el primer cambio ya
ha llegado y nos ha golpeado en la frente a todos los seguidores de esta
prueba: para realizar la preinscripción se deben pagar 4€ (IVA icluido). No
cambia nada excepto el pago: te preinscribes, pagas y vas a un sorteo. Ahora si
no sales elegido pierdes 4 euros y si sales elegido pagas igualmente la
inscripción completa, es decir, no los descuentan. Justifican esta medida por el
aumento de usos fraudulentos, evitar preinscripciones de gente realmente no
interesada e impulsar la creación de una fundación.
Me van a perdonar en la nueva
organización pero yo lo veo un robo a mano armada. Primero porque no sé a qué
usos fraudulentos se pueden referir, segundo porque no creo que nadie no
interesado se vaya a preinscribir (perdiendo su tiempo en el proceso) y tercero
porque si yo quiero dar dinero a una fundación ya lo haré por mi cuenta a una
de las muchas fundaciones y ONGs que ya existen. Yo no sé vosotros, pero
empiezo a estar un poquito quemadito de las subidas encubiertas para
fundaciones.
Lo que sí veo es el aumento de
ingresos que esto les va a suponer. Pongamos que se preinscriben 16.000
ciclistas como el año pasado: eso serían 64.000€ de ingresos para la
organización sin aportar nada porque, como ya he dicho, este sistema de preinscripciones
ya existía y se ofrecía gratuitamente así como la gestión que implica.
No sé cómo esta medida puede proporcionar más
internacionalidad y éxito a la prueba. La prueba de por sí ya tenía mucho éxito
porque si no fuera así no existiría el sistema de preinscripciones. ¿Y con esta
medida vas a conseguir que la prueba sea más conocida – en forma positiva –
internacionalmente o que más gente extranjera se apunte? Me da a mí en la nariz
que lo que consigues, en todo caso, es que la gente se lo pueda pensar y quizá
ni se preinscriban (extranjeros o no). Así que en mi opinión el primer cambio
para el gran público no se rige por el interés descrito por la propia
organización si no por el interés del beneficio. Nada tengo que decir en cuanto
a la colaboración de la empresa privada ya que su interés es ganar dinero como
toda empresa. Pero esta noticia no deja en buen lugar a la Peña Ciclista
Edeleweiss que parece se haya plegado a los intereses de Octagon.