miércoles, 11 de abril de 2012

Aluma


Aluma Wallet es el nombre de una cartera de aluminio muy resistente. Se publicita mucho en la televisión, en un anuncio tipo Teletienda, pero dentro de las cuñas normales sobre todo en la cadena de La Sexta.

El anuncio es, como la mayoría de los de Teletienda, bastante pobre. Y aunque la cartera puede tener cierto atractivo, lo que no acaba de cuadrar son las razones que expone para realizar el cambio. Analicémoslas:

-    Tamaño: la imagen que acompaña a este argumento es muy cutre, ya que sale la mano de una chica intentado meter una cartera enorme en un bolso enano y, claro, no cabe.  Luego sacan la Aluma metiéndola en un bolso enorme y cabe de maravilla.

-     Que no perderás nada, como por ejemplo el dinero que llevas enganchado en clips dentro de los bolsillos y que se caen por la propia acción de arrastre al sacar la cartera. Amigos de Aluma, ¿quién lleva el dinero en clips?

-     También dice que imposibilita la copia de las tarjetas por el mero hecho de que las lleves en una cartera normal. He escuchado muchos timos de tarjetas, pero este no lo había oído nunca. Si fuera cierto, realmente es un problema.

-   Disponen de varios colores: esta razón tiene tan poco peso como tener gafas de varios colores, pero dado que esto último ha funcionado...

-   Resistente, tanto a pisotones de rueda de coche como al agua. Personalmente nunca he tenido esos problemas en los 23 años que hace que tengo cartera.

Personalmente no veo mucha ventaja en estos argumentos y además le encuentro varios inconvenientes: el primero es que es una cartera que no puedes hacer tuya ya que es como una cajita estándar. Tampoco tiene flexibilidad alguna por tanto llevarla en el bolsillo puede ser engorroso a la hora de sentarse. Y habría que ver si caben cosas que la gente suele llevar: el carné de conducir español antiguo (si, el tocho ese rosa), la foto de los hijos, etc.


miércoles, 4 de abril de 2012

La mente de un puntual


La puntualidad, para bien o para mal, es una de esas características que más suelen incumplirse. Y no me refiero sólo a la de los autobuses, tren o, por encima de todas, la de los aviones. También esas. Pero ahora quiero referirme a las personales, a esa puntualidad tantas veces incumplida cuando has quedado para una cena, un concierto o un café.

Primer consejo: si has de quedar con una persona impuntual intenta quedar siempre en tu casa. Si esa opción no es posible, que muchas veces no lo es, queda dentro de un bar o algo similar. Pero evita, siempre que puedas, quedar en la calle porque es mucho mejor estar en casa esperando sentado o en un bar tomando algo que estar tirado en el coche o de pie en cualquier esquina o parada de metro.

Me gustaría hacer una mención a aquellos que llegan antes o mucho antes de la hora prevista. También es mala cosa, sobre todo si estás preparando la cena, vas justo de tiempo y encima tienes que atender al invitado adelantado. Un consejo también para este caso: dadle faena. Os quitará algo de trabajo y quizás la próxima vez se lo piense. De todas formas este artículo no será util para ellos. Yo quiero dedicar estas líneas a los tardones.

Una situación típica: dos personas han quedado para recoger en coche a una tercera, y ya juntas se encaminarán hacia el restaurante, dentro de la misma ciudad (Barcelona por ejemplo). El diálogo previo para quedar podría ser:

-                ¿A qué hora vendréis a recogerme? La cena es a las 22.00.
-                Pues si te parece sobre las 21.30.
-                Ok, perfecto. Hacedme una perdida cuando estéis llegando y bajo.

Pues bien, gentes del mundo, os voy a explicar lo que pasará sí o sí, llueva o haga sol, seas Dios o no. Esta verdad verdadera ha sido arrancada de la mente de un enfermo de la puntualidad:

Concepto - Tiempo necesario - Hora
Hora de quedar - NA - 21.30
Los que recogen acumulan algo de retraso - 10’ - 21.40
El que baja no está en la puerta y tiene que bajar - 5’ - 21.45
Aproximación al lugar de la cena - 20’ - 22.05 (aquí ya vamos mal)
El par de vueltas típicas para aparcar lo más cerca posible del restaurante - 10’ - 22.15
Te vas al quinto coño a aparcar porque no has encontrado sitio cerca - 15’ - 22.25
Vas andando desde el quinto coño al restaurante - 15’ - 22.40 (hora real de llegada)

Es decir, has llegado 40 minutos tarde con respecto a la hora a la que se había quedado. En ese momento entras en el restaurante como un campeón, recibes los abucheos de los comensales que han llegado antes que tú, te excusas con un caravanón inexistente (por cierto deja de mentir que después de tantas veces ya no cuela) y, como castigo, sólo te quedan los asientos de la punta de la mesa, aquellos que limitan tus posibilidades de conversación.
 
Evidentemente, este plan puede tener variaciones: 1 de cada 100 veces aparacarás en la puerta del restaurante, mejorando ostensiblemente la hora de llegada. Pero también puede tener variaciones a la inversa: 20 de cada 100 veces encontrarás algún problema en la carretera que te hará acumular más retraso todavía.


martes, 27 de marzo de 2012

Mi generación


"El problema de mi generación es que todos pensamos que somos putos genios. Hacer algo no es suficiente para nosotros, y nadie está vendiendo algo, o enseñando algo, o simplemente haciendo algo: nosotros tenemos que ser algo. Es nuestro derecho inalienable, como ciudadanos del siglo XXI que somos. Si Christina Aguilera o Britney Spears o cualquier otro imbécil de ídolo norteamericano puede ser algo, ¿por qué no yo? ¿Qué hay de lo mío, eh? Muy bien, mi banda ha dado los mejores conciertos en vivo que uno pueda escuchar en un bar, y hemos grabado dos álbumes que han gustado a muchos críticos y a poca gente normal y corriente. Pero tener talento no es nunca suficiente para hacernos felices, ¿no es cierto? Quiero decir que debería serlo, porque el talento es un don, y uno debería darle gracias a Dios por tenerlo, pero yo no lo he hecho. A mí me jodía un montón, porque no me pagaban por él ni me sacaban en la portada de Rolling Stone."

Este es uno de los geniales párrafos que el escritor Nick Hornby pone en boca de JJ (joven norteamericano con pinta de estrella del rock, e iba camino de serlo hasta que su grupo estalló, y cada uno se fue con la música a otra parte. O a ninguna, que fue lo que le pasó a JJ. Ahora reparte pizzas, y no lo soporta) cuando expone las razones por las que ha subido a la azotea de la Toppers’ House a suicidarse.


Dificultades para pagar impuestos en efectivo


Como si pagar un impuesto o recibo no fuera suficientemente desagradable ya, ahora también debemos sufrir las políticas cada vez más restrictivas para pagarlos en efectivo. El hecho de querer pagarlos en efectivo es una cuestión personal tan válida como domiciliarlo o pagarlo con tarjeta de crédito, opciones a las que no quiero recurrir primero porque no quiero perder el control que para mí suponen las domiciliaciones y segundo porque no suelo tirar de tarjeta de crédito.

Así he acudido con mi recibo del impuesto sobre vehículos de tracción mecánica primero a la oficina de La Caixa que me quedaba más cercana y la primera en la frente: me han dicho que ahora esos recibos/impuestos no se pueden pagar en el mostrador de caja y que la opción era pagarlos con tarjeta en el cajero. Obviamente recordaréis que hace unos meses esta opción sí era posible en las oficinas de La Caixa; yo mismo lo hice el año pasado para el mismo impuesto. Como no tengo tarjetas de La Caixa y no quiero que me cobren un extra de comisión además del recibo acudo a una sucursal del Banesto. Ahí sí he podido efectuar el pago en efectivo aunque también había restricciones porque como señalaba un cartel a la entrada de la oficina, los pagos de recibos sólo se pueden hacer en martes y jueves de 8.30 a 10. He tenido suerte y como era martes no he tenido que volver otro día. Justo en frente había una oficina del Banco Santander y tenía el mismo cartelito (lo he comprobado para ver si la restricción era común).

Así que ya sé cómo acabará esto: por cojones tendré que domiciliar, pagar por Internet o pagar con tarjeta en los cajeros. Eso si los cajeros no los acaban quitando, ya que tengo una premonición: los cajeros desaparecerán. ¿Por qué lo digo? Últimamente, cuando voy a sacar dinero de los cajeros Telebanco 4B aparece un mensaje que dice, más o menos: “No pase frío ni haga colas en el cajero. Pague directamente con la tarjeta...bla bla bla”. Supongo que será el siguiente paso: si no tienes dinero en efectivo en el bolsillo deberás pagar por narices con tarjeta, lo cual significa más ingresos para los bancos en base a la comisión que cobran a los comerciantes cuando un cliente hace el pago con tarjeta.


miércoles, 21 de marzo de 2012

BP es un colador


Supongo que recordáis que la empresa British Petroleum tuvo un escape de crudo de enormes proporciones en el Golfo de México en el mes de Abril del 2010 al explotar una plataforma petrolífera. A consecuencia del accidente murieron 11 personas y más de 2.500 animales y se tuvieron que dedicar 2.700 millones de euros en tareas de limpieza, ayudas e indemnizaciones.


Pues bien, desde hace un año aproximadamente los vecinos de Santa Perpètua de Mogoda están sufriendo el vertido de entre 8.000 y 9.000 litros de gasolina sin plomo que se escaparon de la gasolinera BP del Pont Vell después de realizar una obra en la misma. Entre otros problemas los vecinos no pueden utilizar el agua que usaban habitualmente para regar, lavar, llenar las piscinas, etc. Como en el caso del Golfo de México la empresa minimizó los efectos de la contaminación y acumula un retraso importante en una solución que todavía no se ha aplicado.

Si queréis leer algo al respecto: Noticia en La Vanguardia

Evidentemente este escape nada tiene que ver en magnitudes con el del Golfo de México, pero la sensación de seguridad que ofrece BP con tanto accidente es muy pobre, así como el grado de responsabilidad y sensibilidad que muestra con los escapes y sus consecuencias.

lunes, 12 de marzo de 2012

Gran Bolinches


En los últimos meses, a raíz de una entrevista que leí en La Vanguardia, he leído un par de libros del psicólogo Antoni Bolinches. Concretamente se tratan de Sexo sabio y Amor al segundo intento.

El primero trata sobre cómo conseguir una sexualidad que satisfaga a ambas partes de la pareja intentando superar la monotonía provocada por los años de convivencia. Y el segundo habla en general sobre las relaciones de pareja enfocado al hecho de cómo acertar en la elección y cómo hacer que perdure de forma positiva, un poco mirado desde el punto de vista de quién ya ha sufrido algún fracaso sentimental pero que puede servir perfectamente de guía a cualquiera.

Estos libros están escritos en base a los casos que ha tratado en su consulta; expone todos los temas con una claridad apabullante y es imposible que no te sientas reflejado en alguno de los pensamientos que transmite o de los perfiles que describe. Lo cual quiere decir que son útiles, porque al verte reflejado siempre hay algún consejo de actuación que puedes seguir. Definitivamente os recomiendo su lectura.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Odisea Jazztel


He sido una víctima más del lamentable servicio de las compañías de telefonía fija y ADSL que hay en este país. Concretamente de Jazztel. Contraté su servicio ADSL y telefonía fija en junio pasado y ya me he dado de baja. Ha funcionado más o menos bien durante este tiempo excepto en un par de ocasiones, la última de las cuales ya ha colmado mi paciencia. Os relato la historia por si a alguien le interesa.

El problema fue que me quedé sin línea de teléfono fijo en casa; el ADSL funcionaba normal pero no el teléfono. Llamo a Jazztel para pasar la incidencia, reviso con ellos todo lo revisable por teléfono, viene un técnico al día siguiente y comprueba que al PTR, efectivamente, no llega teléfono. Me dice de bajar al RITI, que es un aparato que reside en la planta baja de la comunidad y desde allí me llama al móvil, con lo cual parece que hasta el RITI sí llega bien la señal. Me dice que su responsabilidad llega hasta el RITI y que me llamarán de Jazztel para confirmármelo.

No me llaman de Jazztel para nada. Llamo yo de nuevo y me dicen que la incidencia ya está cerrada porque hasta el RITI llega la línea. Que debe haber un problema del RITI a mi casa y que eso es responsabilidad mía o de la comunidad. Evidentemente todas las llamadas las tengo que hacer desde mi móvil ya que el fijo no me funciona con lo cual me están costando un buen dinero porque es de otra operadora.

Pues nada, ya resignado llamo a un técnico privado, le explico el caso y me dice que claramente debería encargarse mi operador, que la ley marca que se deben encargar hasta el PTR. No me cobra nada (ni el desplazamiento) y empiezo mi investigación. Efectivamente veo que la Ley General de Telecomunicaciones (Ley 32/2003) en su Anexo 22 dice: “El punto de terminación de red es aquel en el que terminan las obligaciones de los operadores de redes y servicios y al que, en su caso, pueden conectarse los equipos terminales.” Así que parece que  el técnico lleva razón y decido insistir a Jazztel.

Vuelvo a llamar, abro una nueva incidencia, pido por el supervisor del primer operador que me sale y me asegura que en menos de dos días me llama para indicarme qué ley le permite no dar el servicio hasta el PTR en mi caso que tengo ese RITI en la comunidad. Pero no me llama, así que comienzo a pensar que realmente no quieren solventarme el problema. Me pongo en contacto con la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones dependiente del Ministerio de Industria, Energía y Turismo y me dicen que envíe una carta certificada y con acuse de recibo a Jazztel con el problema y que si en un mes no me han contestado que podré poner una reclamación a través del mismo ministerio.

Envío la carta, pasa el mes y nadie contacta conmigo desde Jazztel. Me pongo en contacto con el ministerio y me dicen que ya puedo presentar reclamación y que tardan como 6 meses en dar resolución a la misma. Pienso que es demasiado tiempo así que prefiero darme de baja. En el primer intento me pasan con el Departamento de Fidelización y un chico me hace explicarle el problema, me dice que él y su responsable piensan que llevo razón y que le deje dos días para solucionármelo. Como soy un inocente se los dejo y estoy pendiente del teléfono hasta cuando voy a mear no sea que me llamen justo en ese momento.

Evidentemente no me llaman. Parece que sólo ha sido otra táctica para mantenerme como cliente Jazztel. Equivocada claro, porque esto hace que todavía vea más claramente que me tengo que dar de baja. Así que después de cinco días inicio de nuevo el proceso de baja. Esta vez ya no me molestaré en explicarles nada; simplemente les ordenaré que procedan con mi baja de todos los productos que tengo contratados con ellos. Cuando consigo llegar de nuevo a otro trabajador de Departamento de Fidelización y le expreso mi voluntad de darme de baja casualmente el teléfono se corta. Grito un improperio para mi mismo y vuelvo a llamar. Llego a otra persona del mismo departamento y le ruego que intente que no se le corte la comunicación y que no se olvide de darme de baja todos los productos que tengo. Al final lo consigo. Poco después contactan conmigo vía SMS para que contacte a un número gratuito si quiero revocar mi baja. Pues va a ser que no.

Ahora solo espero poder reunir la fuerza suficiente, después de unos cuantos meses agotadores, para denunciar el tema ante el Ministerio e intentar que me devuelvan el dinero que me han estado estafando estos meses.