lunes, 10 de octubre de 2011

¿Fuimos ricos?


Gran programa, otro, de Jordi Évole y su equipo el domingo pasado. El título era “Cuando éramos ricos”. En esta ocasión analizan las infraestructuras llevadas a cabo en España que han tenido un uso muy por debajo de lo esperado, el coste que han tenido en su construcción y el coste de mantenimiento que siguen teniendo. El título era lo más flojo del programa; se tenía que haber llamado “Cuándo éramos ricos que cojones hicimos”.

El programa se dividió en tres grandes bloques: el AVE, la Expo del agua en Zaragoza y los aeropuertos. Del AVE salieron datos escalofriantes como que somos el segundo país del mundo con más kilómetros de vías dedicadas a la alta velocidad. El primero es China. Luego tenemos tramos que se han de cerrar (Toledo - Cuenca - Albacete), estaciones de AVE en pueblos de poquísimos habitantes, etc. La alta velocidad ya se inició mal en España: la primera línea fue Madrid - Sevilla. Es decir, en vez de buscar una línea de primera división Madrid - Barcelona - Europa se hizo una línea buscando réditos electorales. Ahora tenemos una estructura radial, la mitad de la cual es absurda y sin eje del Mediterráneo.

El tema de la Expo es más sencillo todavía. Se coge un terreno yermo y se construyen mogollón de edificios y puentes. Yo me acerqué personalmente a Zaragoza previo a la exposición y cogí información. En ella te daban un chorrón de explicaciones del aprovechable uso que después iban a tener todos esos edificios. Pues al final nada de nada. Según comentaron en el programa próximamente se va a ocupar algo con personal de algunas administraciones locales.

Lo mejor de esta parte del programa fue el comentario del abuelo que iba por el Ebro en una piragua: las otras ciudades que lucharon por organizar la Expo del agua fueron Tesalónica (Grecia) y Trieste (Italia); curiosamente optaron tres de los cuatro países que más profundamente están notando la crisis en Europa. Juas.

Los aeropuertos es otro tema aparte: 100 millones de euros para el de Lleida (con unos 28 pasajeros semanales en temporada baja, es decir, tres cuartas partes del año); 1.000 millones de euros para el de Ciudad Real y así un largo etcétera. Comentaron que somos el país europeo con más aeropuertos comerciales. Bueno, supuestamente comerciales porque 28 pasajeros a la semana es simplemente ridículo.

Fue magnífica la llamada de Jordi a Àngel Ros, alcalde de Lleida. Este último no cejaba en su empeño de justificar la instalación argumentando que en invierno el aeropuerto  tenía colas y que si de él dependiera lo volvería a hacer. Y este es uno de los candidatos principales a presidir los socialistas de Catalunya. Virgencita virgencita que me quede como estoy, es decir, que no hagan más aeropuertos en Lleida.

Salían otros ejemplos: las nuevas autopistas de pago alrededor Madrid. Autopista donde en vez de pasar 60 millones de coches al año pasan unos 15. Y además, como somos tan sobrados y no pasan los coches esperados la administración de turno le paga a la concesionaria por esta infra-utilización. Olé, olé.

Destacaban los comentarios de algunas personas anónimas sobre estas obras tan infrautilizadas. Por ejemplo, sobre la parada del AVE en el pueblo de Tardienta (Huesca): “pues sí, tenemos AVE, con dos cojones”. Y sobre la Expo del agua de Zaragoza: “por lo menos esto se ve”. Es decir, alguna gente minimiza haber gastado una millonada en infraestructuras que no se utilizan simplemente por el hecho de que les ha tocado alguna cerca. Imagino que es gente a la que no le afectan los recortes de sanidad ni se han quedado en paro y sin ninguna subvención. En fin, al final uno piensa que tenemos los políticos que nos merecemos.

La siguiente pregunta que viene al caso es obvia: ¿no hay ninguna penalización para los políticos que han pensado, ideado, presupuestado y ejecutado estas obras? Quiero decir, ¿es lícito que ahora a un ciudadano le retrasen una operación urgente o semi-urgente porque un lumbreras decidió que la Generalitat de Catalunya se gastase 100 millones de euros en un aeropuerto que no se utiliza? Pues perdonadme, pero al menos quisiera tener a ese lumbreras delante para decirle que es un gilipollas. Viva la total impunidad para esta gentuza. Por muchísimo menos que eso te pueden echar a la calle en cualquier empresa privada.

Os dejo el link para quien quiera degustarlo: http://www.lasexta.com/sextatv/salvados
Animo a Jordi y su equipo a seguir trabajando en esta línea en la que consiguen hacer programas interesantes a la vez que divertidos.

jueves, 6 de octubre de 2011

PEM


Me refiero con este término al personal (laboral) que tiene contrato con una empresa de servicios (digamos X) pero que presta sus servicios permanentemente a una empresa final (digamos Y). Si, ya sabéis, ese servicio que a la empresa Y le cuesta un pastonazo por las horas que echas pero del cual tú sólo recibes un 20%. Este personal es conocido por las siglas PEM, que significan: puto externo de mierda o puto esclavo de mierda.

La primera regla de oro hacia el externo es que se le negarán todos los servicios posibles: no podrá aparcar en el parking interior, no podrá usar el gimnasio, no podrá participar en los festejos, etc. La parte buena de no participar en los festejos es que tampoco te tragas los cínicos mensajes de somos los mejores o el personal está muy motivado. Lo malo es que no te zampas las pastas, bocadillos o menús de Navidad que se hacen para los internos.

También se le negará cualquier tipo de información estratégica de la compañía para la que presta sus servicios. Es decir, aportas todas tus cualidades profesionales para una empresa que, en realidad, no cuenta para nada contigo para su propio futuro aunque puedas estar allí tres, cinco ó siete años. Qué desperdicio!!! A esto además cuesta amoldarse ya que uno prefiere siempre, como profesional, dar lo mejor de sí pero con la actitud comentada es difícil encontrar la motivación suficiente para hacerlo.

El personal externo no conoce a sus compañeros de la empresa con la que tiene el contrato ya que nunca o casi nunca está en sus oficinas. Si, por cosas del destino, te has quedado como el último representante de tu empresa en el cliente final (convirtiéndote así en el conocido como Último mohicano) entonces te quedas sin celebración alguna porque en la empresa donde prestas el servicio no te invitan y en la empresa subcontratada no te apetece ir porque no conoces a nadie.

Más cutre que todo esto es cuando has participado en un proyecto el cual se va a presentar en algún concurso interno en el cliente final. Cuando digo participar me refiero a lo típico: el puto externo de mierda hace todo el curro que los internos piensan. A pesar de eso el PEM no podrá ser incluido en la lista de participantes del proyecto que se lleva a concurso, de manera que no recibirá su parte de premio en caso de que el proyecto salga ganador.

Mensaje para el personal interno: los PEM, aunque no lo parezcan, son personas como tú: comen, cagan, duermen, toman café e incluso tienen sentimientos (es un defectillo, alguna cosa mala tendrían que tener los externos). De todas formas, y como el que no se consuela es porque no quiere, alegrémonos por tener trabajo y por todas esas cosas que todavía no se hace a los PEM: no comen en mesas separadas comida diferente a la de los internos, no se les gasea y no se les atiza (al menos físicamente).

Si te sientes uno de ellos te puedes añadir al grupo “Yo también soy P.E.M.” de esa red social que empieza por F y acaba por k y que lo del medio es aceboo.

lunes, 3 de octubre de 2011

Anuncios mobiliarios


Algunos sábados desayuno con el periódico. Es una actividad tranquila que permite iniciar el fin de semana de una manera relajada. Mientras lo ojeaba el sábado pasado me di cuenta de que había muchos anuncios de muebles (sofás, colchones, armarios, etc.). Extrañado me dediqué a contarlos y en total había 7 anuncios de mobiliario. El segundo sector que más destacaba era el automovilístico, pero sólo con 2.

Lo primero a destacar es que la prensa escrita debería plantearse la situación y no tener tantos anuncios de un único sector ya que como éste falle van a tener una caída importante de ingresos por publicidad.

Por otro lado, me parece raro que haya tanto anuncio de muebles en un momento de crisis. Primero porque imagino que la cantidad de dinero que las empresas dedican a la publicidad debe haberse achicado considerablemente y segundo porque dudo que los ciudadanos tengamos mucho dinero para comprar muebles.

Porque, imagino, la crisis debe estar afectando al sector del mueble como a casi todos los sectores. Al menos yo creo que este sector no debería ser menos ya que el público es el mismo ciudadano de a pie que no compra coches ni pisos. ¿O es que la gente, como no puede cambiar de piso, se dedica a reformar el que ya tiene?

jueves, 29 de septiembre de 2011

Vacaciones en Septiembre


Este año, por cosas del destino, he realizado las vacaciones en Septiembre. Y la verdad es que me ha gustado mucho. He estado por sitios de costa (Costa Brava más concretamente) y ha sido muy beneficioso.

Lo más importante es que el tiempo ha estado muy correcto: sol y calor, que eran importantes para el destino elegido. Ya sabemos que los septiembres a veces son complicados, con lluvias torrenciales y demás. En mi caso no ha sido así y he podido disfrutar del veranillo de San Miguel plácidamente.

El número de turistas que te encuentras en Septiembre es muy muy muy inferior al que te puedes encontrar en Julio y Agosto, meses éstos en los que no puedes caminar por las calles Mayor por estar atiborradas, sufres colas para entrar en los restaurantes, es difícil encontrar una buena colocación en la playa, etc.

Pero no todo iba  a ser bueno, siempre puedes sacarle punta a algún tema. La parte negativa ha sido el cierre fulminante al acabar Agosto de algunos restaurantes, bares y, lo más significativo para mi, puntos de información turística. Eso fue lo que me pasó en varios lugares pero el más destacado es sin duda el pueblo de Peratallada. Para los que no los conozcáis es uno de los pueblos medievales mejor conservados de Catalunya y está declarado Conjunto Histórico-Artístico. Es un pueblo que principalmente vive del turismo. Pues bien, su oficina de información, como podéis observar en la foto adjunta, estaba cerrada por “Fin de temporada”. Eso sí, los parkings de pago para los visitantes seguían cobrando.




miércoles, 14 de septiembre de 2011

Momentos playeros


Qué bien cuando llega el verano y podemos disfrutar de la playa. Todo un largo invierno esperando el momento de remojarnos un rato para apaciguar el duro calor de los meses de verano.

Cuando llegas a la playa localizas el lugar donde ponerte pensando en que ese es el mejor de los que queda. Y estas contento con el sitio hasta que empieza a venir la gente “tardía” queriendo ponerse en el sitio que había libre hace 2 horas pero en el que ahora queda ese escaso par de metros hasta el vecino. Tú empiezas a pensar: “pero muchacho, ¿no ves que no cabes ahí?”. Siempre piensas que se dará cuenta y que no se embutirá ahí pero no se da cuenta y lo hace. Así que sólo te queda el remedio de estirarte al máximo para intentar que su toalla no llegue a tocarse con la tuya.

Ese es un posible ataque. Otro es el del que planta la sombrilla tan cerca que incluso cuando el sol está arriba del todo su sombra te tapa. Y eso no es lo peor; lo peor es cuando ves que él se pone al sol y no utiliza la sombrilla en absoluto.

Las sombrillas también se pueden convertir en un elemento peligroso. Qué mala es la combinación de sombrilla mal plantada y un poco de viento. Esa sombrilla que vuela y que cualquier día se clavará en la espalda de algún despistado que toma el sol. El colmo de este suceso es que se vuele tu sombrilla cuando estés en el agua y necesites un buen rato para salir ya que con los nervios no eres capaz de acompasar respiración y brazadas para nadar y piensas: “para qué coño hice los cursillos de natación”.

Otra cosa que mola es la sombrilla – antena parabólica. Me refiero a esa sombrilla que se da la vuelta cuando sopla un poco de aire. Es ridículo.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Mosquitos, lo peor del verano


La otra mañana había un mosquito en la inmaculada pared blanca de mi habitación. Ya habría hecho toda su faena pero pensé en matarlo igualmente para que a la noche siguiente no siguiera maltratándome (que fuera otro si acaso, que en la variedad está el gusto).

La cuestión es que fíjate como estaba de lleno (de mi sangre, era un mosquito sangre de mi sangre) que al intentar matarlo con la clásica palmada a unos 2 centímetros de la pared por si salía volando el tío va y ni se mueve. En el segundo intento de palmada he tenido que pegar literalmente los cantos de las manos a la pared para matarlo. Lo conseguí y me quedaron las manos llenitas de sangre, de mi propia sangre.

La diferencia de velocidad del mosquito cargado al mosquito descargado es tremenda. A final de la tarde, cuando aparecen, es imposible matarlos con las manos de rápidos que son. Sin embargo por la mañana no son capaces ni de moverse, como el ejemplo que ya he comentado.

Recuerdo cuando compré el piso que fui a preguntarle al presidente si podía instalar mosquiteras por fuera de las ventanas y persianas. Me dijo que sí podía pero que en esa finca (a pesar de tener piscina) no era necesario, que no había demasiados. En fin que me fié y pensé: “Bueno, si este verano hay mosquitos las puedo instalar otro verano”. La cuestión es que en el mes de Marzo ya tuve mosquitos y desde entonces todavía flipo con la respuesta del vecino. Así que, efectivamente, he constatado que hay mosquitos: he pasado el verano lleno de picadas.

Lo terrible es que no hay herramienta útil contra ellos a pesar de que estamos en el 2011. Por las noches duermo con un aparato Fogo eléctrico para que no me piquen, pero ni así. Ha habido mañanas en las que lo he podido constatar: con el aparato incluso me han picado y se han quedado en la habitación bien vivitos y coleando.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Ejemplo de servicio telefónico


Esta es la historia de la llamada que realicé al teléfono de los cines Atrium de Sant Andreu de la Barca para saber, simplemente, cuándo es el día del espectador. Ya sé que eso en Internet sale, pero en Internet hay tanta información que mucha de ella no está bien. En este caso encontré webs que me decían el martes y otras el miércoles. Así que para salir de duda llamé al cine.

Inicialmente aparece el contestador automático típico con 3 opciones posibles: (a) horarios y programación, (b) reservas telefónicas y (c) ayuda a reservas por internet. Escojo la (a) pensando que quizá lo digan pero no tengo tanta suerte; me recitan el típico chorrón de películas y horarios y cuando acaba me dice que si quiero elegir otra extensión puedo hacerlo en ese momento, que pulse (1) para hablar con el operador o que para terminar la comunicación sólo tengo que colgar (gracias por aclararme este concepto del colgar). Pulso (1) para que me pasen con el operador y entonces, oh señor, me dan el chorrón de películas de la semana del 13 al 19 de febrero del 2009. Si si, os lo juro. ¿Qué como sé que se referían al 2009? Porque tenían programada la película de El extraño caso de Benjamin Button, que se estrenó ese año.

Y es que esto de los servicios telefónicos da mucho juego, tanto que a veces resulta exasperante para el que llama: opciones que no cuadran con tu consulta, minutos y minutos de navegar por el contestador sin conseguir hablar con una persona humana, minutos de esperas, el trabajo previo de conseguir el número similar pero que no sea 92 para que no te cobren la llamada, etc.

Espero que la empresa de los cines Atrium no esté pagando un pastón a una consultora que le mida la calidad del servicio telefónico que ofrecen porque (a) es muy fácil de saber en este caso, (b) me lo podrían dar a mí y se lo hago yo y (c) no se me ocurren más razones pero ya que estamos con opciones quería hacer la gracia.